Enseñando la Ley de Atracción a los niños (2 de 3)

El siguiente es la continuación del artículo “Enseñando la Ley de Atracción a los niños”.  Si no lo has hecho, puedes revisar la parte 1 en este link. El artículo está formado por tres partes, y esta es la parte dos.  Así que continuamos… ¿qué más podemos hacer para enseñarle a nuestros hijos la Ley de Atracción?

 

6. Velos como los ve Dios

Aprende a ver a tus niños en su perfección, tal como son.  Son energía que proviene de la fuente, de Dios, y son perfectos.  No condiciones tu amor por ellos a la presencia o ausencia de características que valoras.  Si Dios los ve perfecto, ¿qué derecho tienes a verlos de otra forma?

Olvida tu soberbia y las etiquetas que los demás te han enseñado a utilizar para definir el éxito.   No trates de imponerles tu modelo de éxito en su vida.  Olvida tu miedo a que no sean como tú crees que deberían de ser, pues esa no será la forma de conseguir que alcancen su máximo potencial.  Desde tu miedo o desalineación no puedes ayudarlos a desarrollarse.

En un estudio, un grupo de alumnos con un desempeño regular o medio, fue asignado a un profesor al cual se le convenció que los niños del grupo tenían un nivel intelectual extraordinario.    Al cabo de un tiempo, la simple expectativa y creencia positiva del profesor con respecto a los niños, hizo que todo el grupo elevara drásticamente sus resultados en la escuela.  Sólo se necesitó que el profesor creyera en la inteligencia de los niños para que estos mejoraran su desempeño; que desarrollaran su potencial.  Y tú, ¿cómo estás viendo tú a tu hijo? ¿como un niño incapaz, o uno capaz de grandes logros?

Si vemos la perfección en los demás, en nuestros hijos, les ayudaremos a alcanzar su potencial.

Abraham [Hicks] explica que la razón por la que Jesús hacía tantos milagros era porque veía a la gente en su perfección.  Sin defectos, ni enfermedades, ni problemas.  Y esa visión y confianza en su perfección es la que generaba los milagros.  Haz lo mismo con tus hijos, no veas defectos en ellos,  sino su perfección, tal como la ve Dios.  Como la ve su guía interior.  Al verlos así, estarás inspirado para actuar de la forma en la que más les ayudará para conseguir grandes cosas en su vida.

El camino que tú crees que es el mejor para que alcancen el éxito no es tan bueno como el camino que Dios les tiene preparado.  Es probable que tu definición de éxito no sea la que Dios tiene para tu hijo.  ¿Eres capaz de dejar tu soberbia a un lado y aceptarlo? ¿Es la felicidad de tu hijo lo más importante o lo es el cubrir tus expectativas y las de la sociedad?

 

7. Respeta sus emociones

Nuestras reacciones emocionales frente a las situaciones que viven nuestros hijos tiene un impacto importante en su capacidad de escuchar a su ser interior.    Queremos evitar a toda costa que se sientan mal, por lo que solemos hacer lo necesario para consolarlos y que se sientan bien.   Pero, si no tenemos cuidado podemos llevarlos a un punto en el que crean que la felicidad y el consuelo está en algo externo, reforzando la idea de que tendrán que buscar externamente lo que en realidad está dentro de ellos y que les otorga su ser interior.

Todos, sin excepción, tenemos acceso a la fuente, a Dios, al amor incondicional dentro de nosotros.  Y no hay mayor consuelo y felicidad que conseguir ese contacto o comunicación con Dios.  No sólo se trata de la esperanza de conseguirlo, sino realmente hacerlo de una forma práctica y real.   Tenemos que confiar en que esto es posible, tanto para nosotros como para nuestros niños.   Si Dios no puede guiarlo hacia su alineación, hacia su felicidad y paz, ¿qué nos hace pensar que nosotros podemos?

Es increíble lo ciegos que podemos estar cuando tenemos un hijo, que incluso ante las malas actitudes de otras personas, es capaz de sentir emociones positivas.   Analízalo y te darás cuenta que solemos enseñarles a tener emociones negativas, a desalinearse aún más de lo que el evento negativo pudo haberlo hecho.

Desde nuestra desalineación, miedo, enojo pensamos que le tenemos que enseñar a reaccionar defendiéndose, e incluso tratando de hacer sentir mal a su agresor, quizás vengándose, “para evitar convertirse en un niño débil del cual abusen los demás“.   Les enseñamos a sentir rencor, el falso orgullo, a ser vengativos, a “no dejarse”.  Sin tomar consciencia de que las emociones negativas que les enseñamos van en contra de las manifestaciones positivas de LOA.   Si entendiéramos bien la importancia de la escala emocional nos sentiríamos avergonzados de hacerlo, por la forma en que estamos limitando sus posibilidades de desarrollo.

No entendemos que reaccionar positivamente frente a una situación externa desagradable, es maestría de la Ley de Atracción.  Ese es el fin último al aprender LOA: ser capaces de sentir emociones positivas independientemente de lo que ocurra a nuestro alrededor, o de lo que hacen, dicen o piensan las personas que nos rodean.  Consiste en aprender a amar y ser felices incondicionalmente, sin depender de las condiciones a nuestro alrededor.

El nivel supremo de LOA consiste en ser capaz de sentir amor incondicional.  “Ama a tus enemigos” decía Cristo, quien era un maestro de la Ley de Atracción.  “Cuando te golpeen una mejilla ponle también la otra”.  Y no se trata de aguantarse el coraje, mientras los demás nos humillan, porque eso es aún más contraproducente.   Eso es ir aún más abajo en tu punto de atracción.  Se trata de aprender a realmente sentir el amor por los demás, independientemente de su actuar o pensar.

Por supuesto, por lo menos desde mi perspectiva, estos temas representan palabras mayores, y es más fácil decirlo que hacerlo.  Aún y cuando lo hemos escuchado toda la vida de la Biblia, porque lo consideramos un sacrificio, cuando en realidad hay un beneficio directo y práctico en tu vida debido al efecto de LOA.   Siempre y cuando entendamos que no son las acciones (poner la otra mejilla), sino las emociones positivas las que harán que conozcas el Cielo en la Tierra gracias al poder de LOA.

¿Por qué enseñarle entonces lo contrario a nuestros hijos si lo que queremos es que sean creadores deliberados?  Y no hay mayor creador deliberado que el no ve afectadas sus emociones positivas ante lo negativo que ocurre a su alrededor.

Aprende a reconocerle a tu hijo, más que sus logros, su capacidad de ser feliz.  Porque cuando celebramos sus momentos de felicidad, independientemente de que estemos de acuerdo o no con la razón por la que se sienten bien, estamos reforzando su capacidad para mantener altas sus vibraciones.

“No importa el pretexto que usemos para sentirnos mejor y elevar nuestras vibraciones.” –Abraham [Hicks]

La siguiente vez que lo regañes o lo hagas sentir mal en un momento en que estaba contento, habrás dado un paso atrás en las lecciones para transmitirle a tu hijo el poder de la Ley de Atracción.  Jamás reprimas un momento de alineación/felicidad de tu hijo.   La siguiente vez que te desespere con sus travesuras, haz lo posible por inspirarlo a actuar de la manera que consideras correcta, en lugar de castigarlo o gritarle.  O busca ver la situación desde otra perspectiva, siempre y cuando claro, las travesuras no afecten o hagan sentir mal a terceros.

Y por favor, no intentemos que su reacción emocional ante determinadas situaciones, sea la que nosotros creemos que deberían de tener.  Las emociones son personales, pues es la forma en que su guía interior se comunica con ellos.  Y tratar de imponerles una forma de reaccionar afecta su sensibilidad a la voz de su guía interior.

¿Qué debemos hacer cuando un hijo se siente triste o molesto por una situación que vivió? Por ejemplo, en su escuela.  Quizás un compañerito dijo algo que lo molestó o le entristeció.  Nuestra reacción natural es entristecernos o molestarnos, tratando de sentir empatía con él/ella.  Y desde nuestra emoción negativa o desalineación le damos nuestro consejo, lo cual no tendrá buenos resultados.  Lo adecuado sería que pudiéramos mantener nuestra alineación antes de darle cualquier consejo.

 

8. Ser feliz es mejor que tener la razón

Les enseñamos desde pequeños que “Es mejor tener la razón, que ser felices“.   Siendo que el camino hacia las manifestaciones es exactamente el contrario:

Uno de los secretos para manifestar lo que deseas consiste en ser feliz sin sin importarte que la opinión de los demás sea diferente a la tuya”

Ser feliz es estar alineado.  Estar alineado permitirá que las manifestaciones de aquello que deseas vengan más rápidamente.  En cambio, si discutes con los demás para convencerlos de que tienes la razón, te llevará a la desalineación, e incrementa el impulso de lo que no deseas.

Así que, incluso por egoísmo, ¿no deberíamos de preferir ser felices aunque los demás no nos den la razón? Y deberíamos de sentirnos en paz con las diferencias de opinión de los demás.

Podemos enseñarle eso a nuestros hijos.  Normalmente lo hacemos con el ejemplo, así que piénsalo bien la siguiente vez que decidas criticar a alguien, sea tu pareja, jefe, vecino, el presidente, un partido político.  Pues, le estarás enseñando exactamente eso a tu hijo.  Le estarás enseñando que es mejor tener la razón, que ser feliz.  Le estarás enseñando a ser un creador por default y no un creador intencional capaz de aprovechar LOA a su favor.

Piensa bien qué harás la próxima vez que tu hijo/hija te platique sobre una discusión o diferencia de opinión que tuvo con algún amigo o compañerito de la escuela.  Ni darle toda la razón a tu hijo, ni darle la razón al otro le hará algún bien.  Puedes compartir tu opinión, pero ante todo trata de transmitirle que está bien que haya diferencias de opinión, y que debe de estar en paz con eso y no guardar rencor cuando los demás actúen o piensen diferente. Cada persona está en su propio nivel emocional, y eso está bien.

¿Difícil? Lo sé.  Por eso es mejor comenzar a practicarlo cuanto antes, si queremos hacerle un favor a nuestros hijos.

 

9. Enfócalos en los aspectos positivos

Deberíamos de buscar la forma de ayudarle a nuestros hijos a no concentrarse en los problemas, sino en los aspectos positivos.  No formar parte de la cadena de dolor.   Pero, deberíamos hacerlo al mismo tiempo que somos un ejemplo de ello.

Si somos de los que nos quejamos todo el tiempo de nuestra pareja, de nuestros amigos, del gobierno, de nuestro vecino, de  nuestros hermanos, de nuestros padres, de la situación económica, de la crisis mundial… definitivamente le estamos enseñando muy poco a nuestros niños sobre la alineación.

Enséñales que poner atención a los aspectos positivos es lo mejor que pueden hacer.  No los motives ni les des el ejemplo de la persona que critica a los demás; la que busca y presume conocer todos los aspectos negativos de los demás.

En mi casa evitamos al máximo ver noticias, pues todos sabemos que la mayor parte de las noticias son negativas.  Es un paso que nos ayuda a evitar enfocarnos en aspectos negativos.

Si tu ciudad es maravillosa, con una gran infraestructura, diversiones, escuelas, hospitales, monumentos, parques, pero  con un gran bache en el centro de la ciudad, ¿platicarás del bache cada que platiques de tu ciudad? o ¿platicarás de todas las maravillas que tiene?  La ciudad será la misma, pero tu nivel de atracción será muy diferente dependiendo de las cosas a las que decidas ponerles tu atención.  Y por lo tanto tus manifestaciones futuras serán el resultado de dicha atención.

Toda situación tiene aspectos positivos.  En el peor de los casos el contraste al que te exponen es el aspecto a apreciar.   Así que aprende a no quejarte frente a tu hijo, ni a motivarlo a quejarse de los demás.   Al contrario, aprende a hablar bien de los demás y a expresar tu aprecio por las cosas buenas que vives y ves.  Enséñale y halágalo cuando reconozca cualidades en los demás o exprese las cosas que le gustan o disfruta.

¿Por qué no jugar con ellos a ver quién encuentra más aspectos positivos en algo o alguien? En vez de enseñarle a criticar los defectos de los demás o a quejarse de las cosas negativas a su alrededor.

 

10. Enséñales a apreciar

Está feliz porque tendió la cama, pero tú lo corriges porque quedaron unas arrugas.  Le acabas de enseñar que su alineación, o sea su felicidad y satisfacción, no es tan importante como la tuya.

¿Sacó un 8 de calificación del cual se siente orgulloso y lo primero que haces es preguntarle por qué no sacó 9 o 10?  Estás haciendo lo mismo.

¿Se está divirtiendo y su juego te desconcentra y molesta por lo que lo regañas para que se detenga?

Cuando tu aprobación de tu hijo depende de su desempeño con respecto a otros niños, le estás haciendo creer que su alineación está en en un lugar equivocado. Le estás enseñando que la felicidad está en compararse con los demás.

Son sutiles las formas en que reprimimos la alineación de nuestros hijos.  Nos cuesta trabajo entender que su alineación es independiente de nuestra alineación, en muchos de los casos.

Platica con ellos una y otra vez sobre situaciones que los hayan hecho sentir bien.  Que aprenda a saborear una y otra vez los recuerdos positivos.  Eso le ayudará a elevar sus vibraciones.  Enséñale a disfrutar las cosas positivas, por más insignificantes que parezcan.

Uno de los ejercicios que realizo con mis hijas cuando las llevo a la escuela, consiste en hacer una sesión de agradecimientos.  Cada uno menciona las cosas que le sucedieron un día antes y por las cuales se siente agradecido, o que le hicieron sentir feliz.   Mis hijas distorsionan a veces el ejercicio, y agradecen por algo que van a hacer en el futuro, pero me di cuenta que eso es totalmente válido; lo importante es sentir la emoción de aprecio.

Y la expectativa positiva es la base de LOA, así que es una forma inteligente de ampliar el ejercicio.   Como ya dije, no necesariamente se trata de explicarles qué es LOA (aunque aprovecho cualquier oportunidad para hacerlo), sino enseñarles a ver los aspectos positivos de la vida y respetar su guía interior, sus emociones.

Continuará…

Aquí termina la segunda sección de este artículo.  En un link abajo podrás encontrar la tercer y última parte.  Espero que este tema te sea de interés y de utilidad.   No olvides dejarme un saludo en la sección de comentarios, para saber si te gustó o no, y si tienes alguna pregunta que te gustaría plantear.  Tampoco olvides compartir este sitio con tus amigos, para que la comunidad de creadores intencionales y aprendices de la ley de atracción sea cada vez más grande.

Felices manifestaciones 

 

El Aprendiz de LOA

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4 Comentarios sobre "Enseñando la Ley de Atracción a los niños (2 de 3)"

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Maribel
Invitado

Gracias, gracias por el tiempo que te toma en recordarnos y guiarnos al crecimiento.

misshell
Invitado
oh, muy lindo mensaje, gracias por tu valioso cooperación. Tengo dos niños de 7 y 3 años y todos los días me encuentro que algo que no quiero que ellos aprendan termino haciendo yo.Les doy mucho amor, porque es la base para todo. pero es muy importante lo de mantenerse alineados, solo en su interior encontrarán la verdadera respuesta. Asi que ahí estoy aprendiendo todos los dias, tratando de mejorar para que ellos sean muy felices. Gracias por tu aporte. Soy seguidora de Abraham Hicks asi que se me hace mas facil entender, solo me falta desaprender todo lo que… Leer más »